
Quisiera saber que pasa por tu cabeza en este minuto, aun que sin tener una forma decente para comunicarme contigo, es lógico que con suerte me respondieras el saludo, y está claro, nuestros tiempos no son los mismos. El trabajo, el novio y nuestra lucha por ser profesional, distan mucho el uno del otro, son trabajos, novios y carreras totalmente diferentes y quizás por lo mismo nos cuesta “compactar” los tiempos como para volver a sentarnos en una de las mesitas del “África” a comernos una chorrillana, tomarnos una bebida [o era una cerveza?], conversando nuestras penas y alegrías, buscándole algún estupido sentido a nuestras respectivas depresiones, situadas en algún lugar de este nunca bien ponderado “mundillo”.
Nunca supe como llegaste a ser mi mejor amigo, en realidad nunca supe como llegaste a ser mi amigo, pero creo q sabes que eres la primera persona a la cual conocí siendo quien yo quería ser, o sea..YO. Fuiste la primera persona a la cual le contaba mis cosas sin decir “ELLA”, cuando en realidad se trataba de “EL”, y a veces creo que en esa fase de mi vida, no podría haber llegado alguien mejor que tú. A quien, te confieso, consideraba mi “terapia homosexual”.
Debes saber, que siempre que me es posible leo tus escritos, o como les llames tu en esto del periodismo, y quizás no sea el único, pero tengo claro que soy a quien más le puede llegar uno de tus párrafos, porque imaginarte haciendo “esto y lo otro” a veces resulta gracioso, y otras veces resulta triste. Además de las veces en las que has mencionado mi nombre, y de más está decir que él que se me recuerde así mi emociona.
Sabía que serías la primera persona que me saludaría el día de mi cumpleaños, sabía que no vendrías a Santiago, y que quizás no tendrías plata para llamarme, pero tu mensaje de texto hizo un parte, y mi imaginación hizo la otra, y fue tan real como verte entrando por la puerta de mi departamento con tu “Sobretodo” color gris, casi gritando “Ami! 24 años! Soplaste la velita??! Auu!!, mientras Julio parado en la puerta de mi pieza se reía, y Felipe lavando la loza en la cocina decía alguna broma al respecto que, como es de costumbre, yo era el único que no alcanzaba a escucharla.
Quisiera saber que pasa con tu vida en este momento. Yo, estoy enfermo de la guata, son las 12:47 del día y ya he ido al baño 6 veces, me he tomado unas 2 o 3 tasas de té sin azúcar esperando que eso me limpie el estómago, y mientras piñisco un pan con paté [para comer “algo”], pienso que sería mejor no haber venido a trabajar, y a la vez recuerdo que mi notebook recién formateado, necesita que acredite Windows, y no tengo la clave. Te buscaba hace un rato en Twitter para saber algo de ti, pero no aparecen nuevos Twitts tuyos.
No preguntes como, pero acabo de enterarme de que nuevamente congelarás tu carrera. No me parece justo, sé todo lo que te ha costado, sé todo lo que haz luchado por llegar a 5to, y como “alumno destacado” no me parece justo que por no tener dinero, debas congelar tu sueño.
Acabo de enterarme de que es lo que pasa por tu cabeza, y por tu vida en este momento: La misma sensación de derrota que te invadía hace unos años atrás, la misma frustración de tener todo lo que se necesita para lograr lo que sueñas, pero que por no tener como pagar debes nuevamente quedarte en el camino y esperar una solución a este problema.
Es ahora cuando gente como Arturo Longton me provoca rabia; gente que tiene el poder para cumplir sus sueños, pero que en realidad no tiene sueños y no les interesa usar su cabeza. Y claro, por comentarios como este me llaman “resentido social”.
Te conozco bastante como para saber lo que estás sintiendo, saber que no lo estás pasando bien, y saber que, aun que no venga al caso, no leerás este escrito el día de su publicación, si no mucho después, cuando quizás yo mismo te envíe el link, para que le eches un ojo a mi visión sobre nuestra extraña amistad, que este 27 de Octubre cumple 5 años.
Nunca supe como llegaste a ser mi mejor amigo, en realidad nunca supe como llegaste a ser mi amigo, pero creo q sabes que eres la primera persona a la cual conocí siendo quien yo quería ser, o sea..YO. Fuiste la primera persona a la cual le contaba mis cosas sin decir “ELLA”, cuando en realidad se trataba de “EL”, y a veces creo que en esa fase de mi vida, no podría haber llegado alguien mejor que tú. A quien, te confieso, consideraba mi “terapia homosexual”.
Debes saber, que siempre que me es posible leo tus escritos, o como les llames tu en esto del periodismo, y quizás no sea el único, pero tengo claro que soy a quien más le puede llegar uno de tus párrafos, porque imaginarte haciendo “esto y lo otro” a veces resulta gracioso, y otras veces resulta triste. Además de las veces en las que has mencionado mi nombre, y de más está decir que él que se me recuerde así mi emociona.
Sabía que serías la primera persona que me saludaría el día de mi cumpleaños, sabía que no vendrías a Santiago, y que quizás no tendrías plata para llamarme, pero tu mensaje de texto hizo un parte, y mi imaginación hizo la otra, y fue tan real como verte entrando por la puerta de mi departamento con tu “Sobretodo” color gris, casi gritando “Ami! 24 años! Soplaste la velita??! Auu!!, mientras Julio parado en la puerta de mi pieza se reía, y Felipe lavando la loza en la cocina decía alguna broma al respecto que, como es de costumbre, yo era el único que no alcanzaba a escucharla.
Quisiera saber que pasa con tu vida en este momento. Yo, estoy enfermo de la guata, son las 12:47 del día y ya he ido al baño 6 veces, me he tomado unas 2 o 3 tasas de té sin azúcar esperando que eso me limpie el estómago, y mientras piñisco un pan con paté [para comer “algo”], pienso que sería mejor no haber venido a trabajar, y a la vez recuerdo que mi notebook recién formateado, necesita que acredite Windows, y no tengo la clave. Te buscaba hace un rato en Twitter para saber algo de ti, pero no aparecen nuevos Twitts tuyos.
No preguntes como, pero acabo de enterarme de que nuevamente congelarás tu carrera. No me parece justo, sé todo lo que te ha costado, sé todo lo que haz luchado por llegar a 5to, y como “alumno destacado” no me parece justo que por no tener dinero, debas congelar tu sueño.
Acabo de enterarme de que es lo que pasa por tu cabeza, y por tu vida en este momento: La misma sensación de derrota que te invadía hace unos años atrás, la misma frustración de tener todo lo que se necesita para lograr lo que sueñas, pero que por no tener como pagar debes nuevamente quedarte en el camino y esperar una solución a este problema.
Es ahora cuando gente como Arturo Longton me provoca rabia; gente que tiene el poder para cumplir sus sueños, pero que en realidad no tiene sueños y no les interesa usar su cabeza. Y claro, por comentarios como este me llaman “resentido social”.
Te conozco bastante como para saber lo que estás sintiendo, saber que no lo estás pasando bien, y saber que, aun que no venga al caso, no leerás este escrito el día de su publicación, si no mucho después, cuando quizás yo mismo te envíe el link, para que le eches un ojo a mi visión sobre nuestra extraña amistad, que este 27 de Octubre cumple 5 años.
.
.