miércoles, 9 de mayo de 2012

Una verdadera mediación

Hoy fue un día extraño, viví algo que no creí que alguna vez viviría: Una terapia de pareja. Si, una terapia de pareja gay. Si me remonto hace unos 10 años atrás, esto hubiese sonado muy irrisorio para muchas personas, incluyendo gays, es más, recuerdo que hace unos 3 años atrás se lo comenté a una persona con la cual yo tenía una pésima relación de pareja, y se cagó de la risa en mi cara.
Resulta ser, que el último ramo de mi carrera de Técnico en Bibliotecología es "Ética Profesional", dictado por una Orientador Familiar profesional a quien le tengo mucho cariño, ya que sabiendo mi condición sexual, miles de veces me he visto beneficiado de sus consejos. Con ella, conversé sobre el actual estado de mi relación amorosa, estado que hasta hoy no tenía definición (pues recordemos que el sábado pasado me patearon), y aprovechándome de que conocía parte de mi historia con Carlos, no era mucho más lo que yo debía contar.
Tuve la idea de que pudiera servirnos de Mediadora entre ambos para poder conversar, que Carlos me escuchara y no sentir perdidas mis palabras en el viento, ante lo cual tanto ella como Carlos aceptaron.
Creí que sería más difícil, creí que me rajaría llorando tratando de hablar y que finalmente no serviría de nada, pues a mi no se me entendería una sola palabra y Carlos se olvidaría de todo lo pactado cruzando la puerta del recinto.
En este minuto me siento beneficiado de que una 3era persona, completamente ajena a nuestra relación, pueda darnos un punto de vista bastante neutral al respecto, puesto que los amigos (tanto míos como de él) suelen tener una tendencia a atacar directamente al amigo y defender a la desconocida pareja con el fin de caerle en gracia.
En la reunión, se me pidió que me someta a tratamiento psicológico durante al menos 6 meses a causa de mis celos, cosa que yo acepté y haré en la medida en que el dinero me permita hacerlo. Y mi contra respuesta a esto fue que será un trabajo arduo que no puedo realizar de la noche a la mañana, que seguiré siendo el mismo y aún estando en tratamiento sentiré celos que generaran preguntas para las cuales necesito respuestas concretas. Pedí que Carlos no reaccionara de forma molesta cada vez que cuestiono algo, pues si lo hago es por que necesito una respuesta, la cual no puede ser respondida con otra pregunta, pues eso me genera inseguridad y no lo contrario.
Estoy consciente de que tengo un problema con los celos y estoy dispuesto a dar el 100%  con tal de mejorar esa parte de mi, pero tampoco soy estúpido y reclamé con respecto a las cosas tangibles que me generan inseguridad y a respuestas estúpidas que he recibido cuando he preguntado ciertas cosas.
Me siento beneficiado de haber dado este paso, de que ambos queramos arreglar esta situación, pero recibí una noticia que me dolió muchísimo: Carlos me está dando poco tiempo, por que no le es grato que peleemos cada vez que nos veamos. No quiere verme, por que sabe que terminaremos peleando. Y no me extraña cuando no me ha visto, justamente por lo mismo.
Entiendo su punto de vista, pero soy una persona de piel. Soy una persona que necesita permanecer  al lado del ser que ama para sentirse vivo y hoy por ejemplo volví a ver a Carlos después de alrededor de 2 semanas sin verlo y siento que es un castigo no poder estar sin él.
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lunes, 7 de mayo de 2012

Dolor de cabeza

Debo reconocer que cuando era pequeño, era un llorón. Aun que sería bueno reconocer que en la actualidad lo sigo siendo, pero, dejémoslo en "cuando era pequeño". Paralelo a eso, yo sufría de dolores de cabeza, cefaleas, migrañas, jaquecas y todas esas cosas que le dan a las viejas histéricas o a los tipos idiotas. Bueno, sí,  yo también era un idiota.
Mi hermana mayor, lo decía siempre: "a ti te duele la cabeza por que haces fuerza para llorar", cosa que yo no entendía, por que si bien es cierto, yo era un llorón, no hacia un esfuerzo por llorar, las lágrimas venían solas, aun que fuese por nimiedades.
Con el paso de los años, claramente fui creciendo y aprendiendo a controlar mis impulsos por llorar, así como generando mi tolerancia a la frustración que creo que puedo decir que es bastante grande, por lo que los dolores de cabeza fueron desapareciendo y ya sólo se limitan a visitarme cuando estoy realmente enfermo de gripe o cualquier otra estupidez de esas que existen no sé con que fin.
La semana pasada, mi novio de 1 año 7 meses terminó conmigo (si, otra vez), y la verdad no sé que ocurra en esta oportunidad, ya que cada vez que hemos tenido problemas, los hemos solucionado y hemos vuelto, pero esta vez es diferente ya que he estado toda esta semana tratando de conversar con él, de hacer arreglos para mantener esta relación, por que hasta hace poco eramos una pareja, y según entiendo una pareja es de 2 personas en igualdad de condiciones, cosa que durante esta semana me he enterado de que mi ... (No sé como llamarlo ahora, pero no quiero decirle "ex") ha hecho cosas que, si bien es cierto no son graves, no corresponden a la actitud de alguien que se encuentra en pareja, o que quiere solucionar los problemas de su actual relación. Es decir, alguien que quiere remendar su relación de pareja, no decide a las 23:30 de la noche viajar de Santiago a Viña del Mar para asistir a una fiesta de osos.
Me duele ene la situación, por lo que no he seguido buscándolo, más que para hacerle saber que me había enterado de lo que anteriormente expuse, no he contestado sus llamadas ni sus mensajes de texto, por que no me siento en condiciones de hacerlo, y creo amarlo tanto, que ante cualquier escusa estúpida que me dé, o cualquier mentira que pudiese decir al respecto de las cosas que él ha hecho o dejado de hacer como pareja durante este último mes, me valdrían nada y aún que ni siquiera crea que deba pedir disculpas, en mi corazón lo perdonaría y volvería a la misma vida de hace un par de semanas atrás.
No sé si tiene otra persona y en realidad lo dudo, de hecho quien me dijo haberlo visto en la disco Divino en Viña del Mar, dice no haberle quitado los ojos de encima en toda la noche y que no vio que hiciera nada malo, que sólo le extrañó no encontrarme a mi aun que me buscó para saludarme.
Creo que toda esta mierda está pasando a causa de la crisis de la mediana edad, que creo que está sufriendo mi... insisto, no sé como llamarlo. Tiene 39 años, y siempre he sabido que le gusta mucho ser admirado y si ha confesado haber tenido una crisis existencial cuando cumplió los 30, esta es la razón que encuentro para que tengamos este tipo de problemas estando él camino a los 40. Además de que cada vez que le he dicho que es lindo, hermoso, precioso, rico o sexy, el me respondía con una negativa de "Soy viejo y gordo".
Finalmente, el día sábado en la noche me dijo de manera oficial: "Terminamos", con lo cual de verdad quedé muy mal, pero hice todo el esfuerzo posible por no seguir llorando, ya que durante toda esa semana en que estuve tratando de arreglar la situación y de su parte sentía sólo el frío del invierno, no quería seguir derramando lágrimas llegando a afiebrarme por  llorar tanto sus determinaciones. Y sigo intentándolo, por que trabajo atendiendo personalmente a más de 100 alumnos al día en la Universidad y no es bonito que la cara visible de la Biblioteca central se presente en estas condiciones a trabajar, mas con el fin de mantener la sonrisa al público me he mamado un dolor de cabeza constante, por lo que he llegado a la conclusión de que si de niño sufría de cefaleas es por que también hacía mi más grande esfuerzo por no llorar.

ICH LIEBE DICH <3
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